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martes, 4 de enero de 2011

Una mañana en el Reina Sofía

Ayer me pasé por el museo de arte contemporáneo Reina Sofía, donde han montado una exposición sobre José Val del Omar, cineasta e inventor español contemporáneo de Lorca. He aprendido muchas cosas en tan solo unas horas:

I.- El tiempo no existe.

Las cabecitas pensantes ya sospechaban esto desde hace mucho y ayer puede comprobar y confirmar el hecho. La prueba de ello la encontré en la proyección de una de las películas de Val del Omar cuando la realidad se plegó sobre sí misma y unió los años 50 con el 2011 de esta forma:


Así fue, so it goes, ni más más ni más menos. Aunque puede que ellas no se diesen cuenta, que me resulta difícil de aceptar, durante un breve periodo de (esa cosa que no existe) unas jóvenes modernas amantes del arte y la moda se encontraron cara a cara con sus dobles del pasado, en un blanco y negro que no evitaba trazar el paralelismo obvio. Y yo tan contento, que durante mi estancia en Alemania además del Sol y el cielo azul había olvidado a las moderns españolas y hasta que no las he vuelto a ver no me he dado cuenta de lo mucho que las echaba de menos.

II.- Todos aman los tebeos.

Una sección bastante bien surtidita de 9º arte y que además estaba a reventar de gente me esperaba en la librería del museo y confirmaba otra tendencia que se venía intuyendo. ¿Para qué vas a leer la Biblia si te la puede contar Crumb?. Se agradece, además de la atención que le prestan desde la dirección del museo, que lo llamen cómic y no ninguna cosa rara de graphic novel o algo de eso.



III.- Las ideas locas no funcionan, pero deberían.

Nada más salir del recinto del museo, con el arte todavía empapándome (como el Sol mañanero-invernal, qué gustito!) me encotré con algo digno de Miguel Noguera:

UN TIPO, no? un artista, vale? un artista amateur, que está empezando y pinta sus cuadros en su casa, cuando puede. Él se compra el caballete, el lienzo, las pinturas, y pinta sus cuadros, o lo que sea. LA IDEA de que este tipo, el artista amateur, intente que sus cuadros se expongan en el Reina Sofía... y lo único que se le ocurre para conseguirlo es ir directamente CON EL CUADRO AL MUSEO.

Tal que así:


Volví a casa imaginándomelo queriendo hablar con el responsable y tal, con el cuadro bajo el brazo, ¡que soy un artista!

Y esto es lo que hago de vacaciones en Madrid antes de volver a Alemania. Actualizar el blog. Tranquilamente. Sin prisa, pero sin pausa.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Russian Red

Primero fue Myspace, luego el Primavera Sound y algún anuncio, pero el momento en el que realmente se dió a conocer fue el día que apareció en el Hormiguero, aunque me joda reconocerlo.



Sí, el Motos, los guionistas y el programa en general da vergüenza ajena, pero is not the point.


Lourdes Hernández, esta chica tan indie y tímida, se ha convertido en una estrellita en menos de dos años. En una estrellita que todavía puede hacerse más grande, pero que por ahora está bien como está.



Russian Red, que es el nombre artístico/nombre del grupo, llegó a mí a través de Lucinda. Ya había visto el anuncio del helado, y había oído Cigarettes en algún sitio, pero no había prestado mucha atención. Al principio me costó cogerle el puntillo porque no sabía si me encantaba u odiaba su voz, pero al final me decanté por la primera apreciación. Ahora me apetece compartir, con los pocos que no la conozcáis ya, alguna de las canciones de su primer y por ahora único disco:





Y para los que piensen que me estoy modernizando o ablandando, ahí va otra versión guapa guapa: