sábado, 12 de diciembre de 2009

El precursor del PacMan era español

De Teruel, más concretamente. Se llamaba Segundo Víctor Aurelio Chomón y Ruiz (Segundo de Chomón para abreviar) y fue una de las grandes figuras del cine patrio y europeo cuando el séptimo arte daba sus primeros pasos.



¡Sorprendido debe estar Borja Hermoso al descubrir que ya en 1908 se usaba el stop motion! Chomón participó en más de cien producciones no solo como director (empezó coloreando películas en blanco y negro) y su legado es tan importante que llega hasta donde menos te lo esperas:



El video pertenece a Game play gag, página de Manuel Garin, en la que se comparan películas primigenias con videojuegos que, 100 años más tarde, recogen su testigo.

Y, efectivamente, se compara el trabajo de Chomón con el PacMan dando un curioso resultado.


Otro más -> Mario Keaton:



La leche en verso. El resto de videos en Game play gag.

Si os ha picado la curiosidad y queréis saber más sobre Segundo de Chomón podéis visitar este link de la Enciclopedia Aragonesa. Para ver sus creaciones basta con teclear su nombre en youtube y aparecerán cosas como El escarabajo de oro. Si lo hacéis en dailymotion encontraréis, entre otras, este El escultor moderno. A disfrutarlo.

Visto en el Focoforo.

4 comentarios:

Kike dijo...

Me considero un gran admirador del trabajo de Segundo de Chomón pero, francamente, dudo de que tuviera la menor influencia en los arcades de los setenta...

Guybrush dijo...

Confieso que el titular (y parte de la entrada) es amarillista, que me he vendido, pero que no me ha servido para nada, ni por esas deja comentarios el personal.

Alekséi Pázhitnov se inspiró en los juegos de pentaminós, y estos son parte de la matemática recreativa. Entonces ¿Coincidencia? ¿Inconsciente colectivo?

David - Panda de Tolos dijo...

Ahí ahí, mu bien, recordando a los grandes clásicos, que no caigan en el olvido, tanto transformer y tanta polla. Y no te vendas, que no te hace falta, que le jodan a los comentarios, este blog lo peta cada día más aunque los que lo leemos no digamos ni mu.

Carlos Martel dijo...

Si es que estas cosas le hacen a uno sentirse orgulloso de ser aspiñó.

¡No me seas tolete con lo de los comentarios, Víctor! Yo miro esta web siempre que escribes algo nuevo aunque no comente casi nunca. Además, creo que eres de los pocos que mantiene su bloss hactualisado. Y sí, reconozco que soy de los pecadores que tocan muy poco el suyo, pero qué se le va a hacer.

Sigue llevándolo así, que por el momento este es el blog que más me gusta.